Una sanción que se puede sostener
- Con respaldo adjunto. Una foto, un acta o el informe del guardia se adjuntan a la multa. La sanción deja de ser la palabra de uno contra la del otro.
- El vecino se entera en el momento. Le llega una notificación al celular cuando se aplica.
- Queda asentada con fecha, motivo, monto y quién la aplicó. El historial está siempre disponible para las dos partes.
- Se puede anular. Si el vecino reclama y tiene razón, la multa se da de baja y queda registrado que se anuló — no se borra como si nunca hubiera existido.