Una decisión que se puede sostener
- Un voto por vivienda. Lo emite el responsable de la casa, así una vivienda con más gente no pesa más que las demás.
- Voto secreto, con constancia. Queda registrado quién participó, pero nunca qué eligió. Nadie, tampoco la administración, puede saber cómo votó otro vecino.
- Resultados recién al cerrar. Mientras la votación está abierta nadie ve cómo va, ni siquiera el administrador. Eso evita que el resultado parcial condicione a los que faltan votar.
- Con fecha de apertura y de cierre, y las opciones que hagan falta: desde un simple sí o no hasta 10 alternativas, por ejemplo tres colores para pintar el SUM.